Estoy escuchando el nuevo disco de Radiohead intentando sacar algún tipo de conclusión que exponer aquí. Os diré que juzgar un disco suyo es altamente complejo, tengo una de docenas de amigos a los que les flipa y hay una colección de sentimientos asociados a vivencias imborrables que siempre desembocan en ellos. Así que es imposible no ya tener una opinión imparcial, si no juzgarlos con algo de equidad. Pese a este hándicap vamos a intentar no abusar de la benevolencia. La carrera de Radiohead es de una calidad intachable. Puedes alegar que son unos llorones, que no te gusta su cantante, o que te aburren soberanamente, todo eso está bien y es aceptable, pero es imposible no apreciar su capacidad para hilar más fino que nadie. No obstante con este King of the Limbs, Thom Yorke y sus taciturnos escuderos tienen un ligero tropezón. (Siempre comparándolo con el resto de sus discos, ¡ojo! Muchos matarían por sacar algo así). Pero esta vez han sacado un disco aburrido en solo 38 minutos. Quizá lo más destacable es que el disco es de tempo muy bajo, continuista con la línea de In Rainbows, pero bajando el pitch un poquito más. Lo que deja el disco bastante monocromo.
Con Radiohead además tendremos el problema de una legión de fans aquejada del síndrome de “El traje nuevo del Emperador” que justificarían hasta un vómito de Thom Yorke como obra maravillosa; por otra parte tendremos otra legión de gente esperando a destrozarlos solo por ir a la contra, porque lo más indie de lo indie de manual es decir que Radiohead no mola, o por tener demasiado cerumen en las orejas.
No hay un tema sobresaliente en el disco –como pasa en sus anteriores álbumes- o por lo menos no aparece en las primeras de cambio. Es posible que sean un disco que gane con más escuchas, pero no hay alguna gema que brille de primeras. Volviendo al tono del disco digamos que es bastante opiáceo no hay alguna canción desbocada como en anteriores ocasiones. Esto ya pasaba en el anterior álbum, “bodysnatchers” era la única canción guitarrera para los que les gusta el Radiohead más rocanroleros. The King of the limbs es un disco casi de jazz:de Jazz; de Dubstep; de texturas, sobre todo. Y aquí es donde creo que se han columpiado en exceso. En otros discos suyos de corte más experimental, como Kid A o Amnesiac, siempre había uno o dos temas que te agarraban por los huevos, aquí solo te pellizcan un poco. No obstante es de admirar la capacidad artística para pasarse por el forro a todos sus fans y sacar lo que nadie espera de ellos, continuar con su cruzada del “one step forward”. Porque este disco es Radiohead en el 2011, ¿Qué esperaba la gente que sacaran? ¿Otro Ok Computer?
Hablemos un poco de Dubstep para ver por dónde van los tiros en esta ocasión. Hay que tener muy en cuenta las colaboraciones que han realizado ultimamente con Modeselektor y Flying Lotus. Dice la enciclopedia gratis en internet:
“El dubstep es un género de música electrónica que pertenece a la familia de estilos del drum and bass y que tuvo sus orígenes en la escena del UK Garage de fines de los años 1990. Si bien durante sus primeros años se configuró más como una aproximación experimental de algunos productores hacia el garage británico que como un género en sí mismo considerado, desde mediados de los 2000 se puede decir que existe ya una escena propia con multitud de seguidores. El dubstep es por norma general música de tipo instrumental. Como en el coetáneo grime, su sonoridad tiende a ser oscura, los temas suelen utilizar modos menores y en ocasiones incluyen armonías disonantes, como cuando usa tritonos dentro de un riff. Otros rasgos característicos del género son el uso de ritmos inquietos y entrecortados,[5] así como la presencia casi omnipresentes de subbajos. El ritmo está basado en ritmos sincopados, y con frecuencia incorpora notas tocadas con shuffle o en tresillo. El tempo suele mantenerse siempre en un rango de entre 130 y 148 bpm.[5] El ritmo del dubstep no suele seguir normalmente los patrones four-to-the-floor habituales en otros estilos de música electrónica de baile como el techno o el house,”
Nada mejor que unos ejemplos:
Mt Eden Dubstep – Sierra Leone
Entremos ahora a hacer una valoración de los 8 temas que componen este rey de las extremidades.
El primer tema Bloom va en cámara lenta, con una batería en el que la caja suena completamente jazz y Yorke se desliza por una de esas letanias suyas en que su voz es más instrumento que contador de historias. Pese a que Radiohead ya ha usado arreglos que les hacían paracer jazzys me atrevería a decir que está es la canción más relacionada con el jazz que hayan hecho nunca.
Morning Mr. Magpie lleva algo más de nervio que el anterior, un ritmo continúo producido por una ¿caja de ritmos? La canción parece que se abalanza a la mitad del tema en un crescendo pero vuelve al mismo sitio. De las mejores del disco, sino la mejor.
Little by Little otro toque de atención serio. Un ritmo de cencerro, un sonido percutor y continuo, algo que parece el sonido de un video juego o un teléfono móvil, y una melodía muy árabe…… más batería jazz. Brillante.
Feral es dubstep por los cuatro costados (vuelvan a oir el tema de burial de arriba).
Lotus flower ha sido el primer single del disco. Parece extraído del disco en solitario del disco en solitario de Thom Yorke. Quizá sea el tema más “catchy del disco pero le falta pegada. No es There There, ni I might be wrong, ni Everything in the right place, temas que de primeras ya te quedabas diciendo ¿pero que hostias? Por otra parte el video he de decir que no me ha gustado nada. Supongo que los bailecitos son la representación de una flor de loto abriendose y eso…. pero Thom Yorke precisamente no parece un tipo muy extrovertido, vamos que no le pega ni con cola.
Codex es un gran tema, pero la fórmula está algo vista –Piano tremendamente melacólico etc- suena a Video Tape en exceso.
Give up the Ghost suena al Neil Young más acústico,al de After the gold rush o al de Comes a time, algo que es obvio que le chifla a Radiohead. Los pajaritos y los coros que contiene son de lo más campestre.
Por último Separator, último tema del disco, y quizá el que más me ha gustado por el momento, suena al Radiohead más clásico. Gran trabajo de Phil y Colin a la batería y al bajo respectivamente. La batería, como otras muchas del disco suena más a hip hop que a rocanrol. Y este es un punto bastante importante a lo largo del disco, ritmos y bajos dubstep, baterias hiphop, hace tiempo que Radiohead no es una banda de rock.
Algunas conclusiones:
En la parte negativa, como ya hemos mencionado, el disco se puede hacer bastante aburrido por ser demasiado monocromático. Es muy conveniente darle varias escuchas y con cascos. Desde luego de primeras no entra. Es un disco donde están más trabajadas las texturas que las canciones en si. Carece de un par de temas de esos monumentales que suelen sacarse de la manga, ya sabéis la banda que de cinco canciones cuatro son buenas y una sobresaliente. Es reseñable también que parace que a Johny Greenwood se le ha roto la fender con dibujitos manga que viene tocando desde los 90, ni una guitarra del pequeño Greenwood; parece que se ha cambiado a los cacharritos definitivamente.También su poca duración ¿38 minutos por casi 4 años de trabajo? ¡Venga ya!
La parte positiva es que Radiohead no se doblegan como otras bandas a crear un sonido propio y pagar la hipoteca con él. El disco será más o menos acertado, pero siguen a la brecha de la investigación musical y de las probaturas. Podían seguir tocando Creep y No surprises el resto de su vida pero se niegan y eso siempre es de admirar. Además no se puede cuadrar el círculo con cada entrega y aun así siguen dejando boquiabierto con más o menos fortuna, pero boquiabiertos. A la vez, la repercusión que tienen cada vez que publican nuevo material les convierte en la banda más importante del mundo (el que no vea esto que se quite la venda, por favor). En cuanto a lo de la poca duración, apuesto –con el material que hay por internet y que no han publicado- que en menos de un año hay disco nuevo de Radiohead. Esta salida de un segundo disco en breve ya ha sido más que justificada y rumureada en la red, estupendo cúmulo de suposiciones aquí. La probable maniobra sería similar a la hecha con Kid A y Amnesiac, lo que nos daría pie a tener que juzgar todo el material de las sesiones junto..Veremos que pasa después….
A título personal decir que admiro mucho a Radiohead como artistas (en la concepción original de lo que era un artista, no cualquier cantamañas que diga que lo es), que el disco desde luego no va a ser el que más ponga en mi mp3 de todos los que tienen, y que me da la sensación que su música se irá haciendo cada vez más innacesible. Eso si habrá que ver como suenan estos temas en directo…..
Que empiece la guerra de opiniones.


Me ha gustado mucho, destaco un par de cosas que son las que mejor resumen la historia Jorge:
“”Con Radiohead además tendremos el problema de una legión de fans aquejada del síndrome de “El traje nuevo del Emperador” que justificarían hasta un vómito de Thom Yorke como obra maravillosa; por otra parte tendremos otra legión de gente esperando a destrozarlos solo por ir a la contra, porque lo más indie de lo indie de manual es decir que Radiohead no mola, o por tener demasiado cerumen en las orejas…
“No obstante con este King of the Limbs, Thom Yorke y sus taciturnos escuderos tienen un ligero tropezón. (Siempre comparándolo con el resto de sus discos, ¡ojo! Muchos matarían por sacar algo así)”"
Un abrazo!
Q queréis q os diga…
Es el primer disco de radiohead q me ha causado indiferencia absoluta!
Y más después de un discazo como el In rainbows!
Muy acertada la crítica la verdad. Coincido en casi todo lo que has dicho.
Es un disco que a la primera escucha te quedas diciendo “¿Ya está?, ¿y para esto 4 años?”, no hay un tema que te ponga los pelos como escarpias la primera vez que entra por tus oídos. Pero a la contra, conforme te sunmerges en él, descubres la belleza y complejidad de los temas, que sin dudar, son buenos temas. Quizás, los que somos admiradores de esta banda, nos quedemos con ganas de más, pero también debemos comprender que las inquietudes del grupo no pueden ser las mismas que hace 15 años y tras 8 discos en sus espaldas.
Es quizás un disco, que escuchado mezclado con el resto de sus trabajos, queden muy bien las canciones, pero por sí sólo se hace “poquita cosa”. Por esto yo le he bautizado como “el disco complemento de Radiohead”.